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Ultralearning de Scott H. Young, resumen del libro

Acelera tu carrera, domina tareas difíciles y supera a la competencia
by The Blinkist Team | Jun 28 2023

En este resumen del popular libro Ultralearning de Scott H. Young te presentamos las ideas principales de este clásico best-seller.

 

Sinopsis

Los ultraaprendices son personas normales que pueden dominar habilidades complejas con extraordinaria rapidez. Como resultado, logran un tremendo éxito personal y desarrollan una ventaja profesional notable. Pero, ¿cómo lo consiguen exactamente? En Ultralearning (2019), Scott H. Young analiza las eficaces estrategias de aprendizaje autodidacta de algunos de los ultraaprendices más exitosos del mundo y las explica en pequeños pasos y simples técnicas que cualquiera puede implementar.

 

¿A quién está dirigido?

  • Cualquier persona que haya intentado aprender nuevas habilidades y se haya desanimado.
  • Trabajadores que desean ampliar y mejorar sus habilidades profesionales.
  • Personas ocupadas que desean capacitarse de manera eficiente y efectiva.

 

Acerca del autor

Scott H. Young es escritor, programador y emprendedor apasionado por el autocontrol y el desarrollo profesional. Ha dedicado años a estudiar la vida y el trabajo de los ultraaprendices, a descubrir sus increíbles estrategias de aprendizaje y a resumirlas en principios fáciles de aplicar diseñados para optimizar el aprendizaje de todos. Pero Young no solo estudió a los ultraaprendices, sino que es uno de ellos. Gracias a los principios del ultraaprendizaje, pudo llegar a dominar en forma autodidacta el cálculo multivariable a nivel universitario y el chino mandarín, entre otros idiomas.

 

¿Qué beneficio ofrece? Conocer los detalles sobre cómo dominar habilidades difíciles con facilidad.

¿Siempre soñaron con hablar francés con fluidez, pero descartaron la idea porque era poco realista? ¿La programación informática les daría una ventaja profesional si tuvieran tiempo para hacer un curso? Sin importar cuáles sean sus aspiraciones personales o profesionales, el ultraaprendizaje puede ayudarlos a concretarlas en tiempo récord.

El ultraaprendizaje es un eficaz enfoque de aprendizaje de automotivación, que les permite a las personas adquirir habilidades difíciles de manera rápida y eficiente. Mediante este enfoque de aprendizaje, se convierten en ultraaprendices. Las hazañas pueden parecer intimidantes al principio: piensen, por ejemplo, en aprender un nuevo idioma en menos de tres meses. Pero lo cierto es que cualquiera puede adoptar la estrategia del ultraaprendizaje y obtener resultados.

En estos blinks, se detallan los principios clave del ultraaprendizaje y se brindarán las estrategias y técnicas específicas que necesitan para comenzar su propio proyecto de ultraaprendizaje, ¡y llevarlo adelante con éxito!

En este recorrido, aprenderán lo siguiente:

  • Por qué cualquier aprendizaje debería comenzar con el metaaprendizaje.
  • Por qué los ultraaprendices tienen éxito cuando muchas instituciones educativas fracasan.
  • Qué error común de memorización probablemente estén cometiendo y cómo solucionarlo.

 

El ultraaprendizaje es la forma inteligente y estratégica de adquirir habilidades para alcanzar la realización personal y una ventaja profesional.

Benny Lewis es políglota y tarda un promedio de tres meses en aprender un nuevo idioma. Esto lo convierte en un ultraaprendiz: un alumno autodidacta que puede adquirir nuevas habilidades en poco tiempo, mediante la adopción de un enfoque de aprendizaje proactivo y estratégico.

Los proyectos de ultraaprendizaje son autodidactas, desafiantes y demandan mucho tiempo. Analicen el proyecto de ultraaprendizaje ideado por Eric Barone. La mayoría de los videojuegos exitosos son diseñados por equipos de profesionales con importantes presupuestos. Barone, un licenciado en informática que trabaja como acomodador de teatro, decidió crear uno completamente por su cuenta. A lo largo de cinco años, Barone perfeccionó la mecánica de su juego mediante un intenso proceso de prueba y error. Mientras lo hacía, aprendió por sí mismo el arte de los píxeles, la composición musical, el diseño de sonido y la narración de la historia.

El juego final, Stardew Valley, salió a la venta en 2016. Vendió más de tres millones de copias ese año y Barone terminó en la lista “30 Under 30” (Las 30 personas menores de 30 años) de Forbes.

Puede que su proyecto de ultraaprendizaje no los lleve a figurar en la revista Forbes, pero podría ayudarlos a alcanzar otros sueños que les parecen “irreales”, como aprender francés o dominar la pintura con acuarelas. Sin embargo, además de ser un camino hacia la realización personal, el ultraaprendizaje puede ayudarlos a perfeccionar su perfil profesional. Y seguir siendo competitivos en ese sentido nunca ha sido tan urgente como ahora.

A medida que los puestos de trabajo medianamente calificados se ven amenazados por la automatización, los trabajadores necesitan adaptarse, actualizar sus conocimientos y reentrenarse para seguir siendo competitivos. En el nuevo panorama profesional, los trabajadores más demandados reúnen aptitudes híbridas: bibliotecario y analista de datos, arquitecto y diseñador textil, contador hablante de chino mandarín. Los ultraaprendices pueden diversificar sus habilidades sin tener que tomarse tiempo libre del trabajo para seguir formándose o perfeccionándose.

Si el ultraaprendizaje les parece atractivo, es probable que ya se estén preguntando cómo funciona. Los siguientes blinks detallan los principios del ultraaprendizaje y explican cómo ponerlos en práctica en su propio proyecto de ultraaprendizaje.

 

El metaaprendizaje es un paso crucial, aunque ignorado, para alcanzar una comprensión global de su área.

Tanto si se trata de aprender por su cuenta sobre el cálculo estocástico como de perfeccionar el saque de tenis, el proyecto de ultraaprendizaje debe comenzar siempre con el metaaprendizaje: el proceso de aprender cómo aprender. La idea es que no empezar a incorporar información al azar. Primero deberían establecer cómo se estructura la información en el campo que han elegido.

Por ejemplo, el sistema de escritura del chino mandarín no se trata de un montón de caracteres al azar. Los caracteres están organizados por radicales, que son marcadores visuales que expresan las relaciones entre esos caracteres. Por eso, si quieren aprender chino mandarín, deberían empezar con principios de organización, como los radicales, en lugar de memorizar cada carácter por separado.

El metaaprendizaje consiste en buscar la perspectiva global y utilizarla para diseñar una estrategia de aprendizaje óptima. Pero es más fácil decirlo que hacerlo. Muchos alumnos tardan años en comprender el panorama general de su materia. Por suerte, existen algunas estrategias sencillas que se pueden utilizar para crear un atajo para el metaaprendizaje.

En primer lugar, creen un mapa de metaaprendizaje dividiendo su tema en tres categorías: conceptos (lo que tienen que entender), hechos (lo que tienen que memorizar) y procedimientos (lo que tienen que hacer). Algunos proyectos, como el aprendizaje de un nuevo lenguaje de programación, implican una combinación de las tres categorías. Sin embargo, trabajar en el saque de tenis, por ejemplo, implicará sobre todo perfeccionar un procedimiento. Centren sus energías en las categorías con más importancia.

Luego, usen este mapa para identificar los aspectos del aprendizaje que pueden ser difíciles y, a continuación, realicen un bosquejo de ideas para descubrir las técnicas para superarlos. Si su análisis revela que tendrán que memorizar muchos datos, por ejemplo, podrían considerar adquirir un software de repetición espaciada, que produce pruebas de memoria aleatorios, para optimizar el proceso de memorización.

Por último, establezcan cómo aprenderán. Para lograrlo, prueben realizar una evaluación comparativa: investiguen a personas que hayan adquirido una habilidad similar o a instituciones que ofrezcan acreditación en su campo de estudio. Utilícenlos como punto de referencia. Repliquen sus métodos y equipos. Usen listas de cursos o programas de estudios en línea para encontrar los recursos, las herramientas y los textos esenciales en el campo.

El tiempo invertido en el metaaprendizaje prepara su proyecto para el éxito. Como regla general, asignen al metaaprendizaje el 10 % del tiempo total que esperan dedicar a su proyecto.

A través del metaaprendizaje, pueden trazar una hoja de ruta para su proyecto de ultraaprendizaje. Cuando tengan el mapa listo, deben reforzar su capacidad de concentración para evitar desviarse del camino. Veremos cómo hacerlo en el siguiente blink.

 

Unas sencillas estrategias mentales pueden ayudarlos a evitar las distracciones y mejorar la concentración.

Desde las constantes notificaciones del correo electrónico en el teléfono hasta caer en la tentación de hacer una maratón de la última serie de Netflix, la vida moderna está llena de distracciones. Pero no hay que dejar que estas distracciones les impidan alcanzar sus objetivos de ultraaprendizaje. Hay algunas técnicas sencillas que pueden utilizar para superar los desafíos para concentrarse.

¿Cuál es el primer desafío para enfocarse? Lograr la concentración en primer lugar. Hagan este truco. Establezcan un cronómetro que sonará en el plazo de, por ejemplo, tres minutos. Prométanse que podrán dejar de trabajar cuando suene el cronómetro. Pero, al final de los tres minutos, es posible que hayan encontrado el impulso que necesitan para seguir trabajando.

Esta estrategia se puede complementar con la técnica Pomodoro: establezcan un cronómetro que sonará en el plazo de 20 minutos y trabajen sin parar durante ese período. Cuando suene el cronómetro, se deben tomar un descanso de cinco minutos y volver a trabajar otros 20 minutos.

Una vez que logren alcanzar la concentración, el desafío es mantenerla. Las interrupciones externas pueden aniquilar su concentración. Para controlar su entorno laboral, elimínenlas. Pongan el teléfono en modo avión y desconecten la conexión wifi.

Los desafíos tampoco se terminan cuando alcanzan la concentración. Una vez que empiezan una tarea, es fácil entrar en modo “piloto automático”. Tal vez sienten que están haciendo muchas cosas, pero, si no están completamente comprometidos con la tarea, es menos probable que retengan el nuevo material. Para evitar el modo de piloto automático, intercalen las tareas: alternen deliberadamente entre materiales y modos de aprendizaje. Lo ideal para su proyecto es intercalar sesiones cortas espaciadas con cierta regularidad. Si tienen diez horas a la semana para estudiar ruso, hagan cinco sesiones de dos horas, en lugar de una única sesión de 10 horas. Dedíquense a un aspecto o habilidad diferente, como el vocabulario o la gramática, en cada sesión.

Por último, aprovechen al máximo sus sesiones de estudio prestando atención a su alerta mental, o a su nivel de energía y alerta. Un alto nivel de alerta genera una concentración intensa, pero limitada, perfecta para tareas repetitivas, como la práctica de escalas musicales. Un bajo nivel de alerta genera un tipo de concentración más relajada e integral, que es más adecuada para el pensamiento lateral y para establecer conexiones, algo necesario para las tareas creativas como la composición musical. Para obtener resultados óptimos de ultraaprendizaje, adapten su nivel de alerta a la tarea, como haciendo tareas sencillas cuando su concentración esté más alerta y tareas complejas cuando esté menos alerta.

Mantener la concentración los ayudará a adquirir la resistencia mental necesaria para completar su desafío de ultraaprendizaje. En el siguiente blink, veremos cómo afrontar ese desafío de la forma más eficiente posible.

 

Tomar el camino más corto de la teoría a la práctica les permite adquirir destrezas con facilidad.

Imaginen que aprenden francés durante toda la escuela secundaria y luego no pueden mantener una simple conversación cuando están de viaje en París. Es una situación común y se trata de un fallo de transferencia. La transferencia es el proceso de aprender algo en un contexto (como una clase de francés) y luego transferirlo a otro (como París). A pesar de su importancia, la educación formal no suele optimizar la transferencia.

El problema de la educación formal es que establece una vía indirecta entre el contexto de aprendizaje y el ambiente objetivo, es decir, el contexto en el que se aplican realmente las habilidades y los conocimientos aprendidos. El aprendizaje de memoria de vocabulario en francés en un aula de la escuela secundaria está muy alejado de la situación concreta que consiste en preguntarle al parisino más cercano cómo llegar a la estación del metro. Los ultraaprendices saben cómo hacer que la ruta entre su entorno de aprendizaje y su ambiente objetivo sea lo más directa posible. De este modo, desarrollan una cualidad del ultraaprendizaje llamada inmersión directa.

¿Cómo se practica la inmersión directa en el aprendizaje? La forma más directa de aprender algo es haciéndolo. La forma más eficaz de aprender un idioma es hablándolo. La forma más eficaz de aprender a programar es programando. Este enfoque de aprender mediante la acción se llama aprendizaje basado en proyectos. La habilidad que están aprendiendo se sitúa directamente en su ambiente objetivo. ¡Y no es necesario transferirla!

Una de las modalidades más extremas, pero efectivas, del aprendizaje basado en proyectos es el aprendizaje inmersivo: la inmersión total en el ambiente objetivo. Un estudiante de francés que decide pasar tres meses en París está aplicando un enfoque de aprendizaje inmersivo.

Por supuesto, no todo el mundo tiene tiempo para este tipo de aprendizaje. Además, algunas habilidades no se ajustan a este enfoque. Los pilotos aprendices no realizan prácticas inmersivas volando en Boeings en su primer día de entrenamiento. En cambio, aprenden en simuladores de vuelo.

Si el aprendizaje inmersivo no está a su alcance, utilicen el método del simulador de vuelo reproduciendo las condiciones y presiones de su ambiente objetivo de la forma más parecida posible. Si no pueden pasar tres meses en Francia, por ejemplo, realicen una tutoría por Skype con un hablante nativo de francés.

Independientemente de lo que estén aprendiendo, establezcan una ruta directa entre su contexto de aprendizaje y su ambiente objetivo. Después de hacerlo, es momento de profundizar y perfeccionar la técnica, algo que veremos en el siguiente blink. Ejerciten para perfeccionar sus habilidades.

¿Qué tienen en común los atletas de élite, los prodigios del piano y los ultraaprendices más exitosos? Todos ellos confían en el ejercicio para perfeccionar las técnicas y mantener una ventaja competitiva. Entonces, ¿cómo pueden ejercitar estratégicamente para conseguir los mejores resultados?

Lo más importante es que nunca empiecen su proyecto con ejercicios. En su lugar, utilicen el enfoque de “inmersión, luego ejercitación“. Para hacerlo, comiencen con la práctica directa, ya sea programando o tejiendo tapices. Utilicen esta práctica directa para identificar las áreas en las que desean ejercitarse. Después de ejercitarse, vuelvan a la práctica directa hasta que sea necesario volver a ejercitar.

Para sacar el máximo partido a la ejercitación, aplíquenla a un paso que determine el ritmo. En química, el paso que determina el ritmo es la parte del proceso que precipita una reacción en cadena; en el ultraaprendizaje, es el paso que desbloquea el siguiente nivel de conocimiento o que abre una gama más amplia de aplicaciones. Por ejemplo, es posible que dominen los principios de la teoría contable, pero que carezcan de los conocimientos de Excel para ponerlos en práctica. En ese caso, aprender a usar Excel sería su paso que determina el ritmo, por lo que deberían centrar su ejercitación en esta área.

¿Cómo deberían diseñar sus tareas de ejercitación? Eso depende del área que quieran ejercitar. ¿Se puede aislar fácilmente del resto del proyecto? Si es así, prueben con la fragmentación del tiempo, que consiste en aislar un paso de un proceso más complejo y repetirlo hasta perfeccionarlo. Si quieren perfeccionar su técnica de golf, por ejemplo, pueden fragmentar el tiempo ejercitando el drive. O bien, separen la habilidad deseada en diferentes componentes cognitivos y ejercítenlos cada uno por separado. Por ejemplo, en el aprendizaje de idiomas, podrían ejercitar el vocabulario, la pronunciación o la ortografía.

Si están trabajando en un proyecto más creativo o complejo, podría resultarles difícil ejercitar de forma aislada. Por ejemplo, es difícil ejercitar la escritura creativa. En ese caso, prueben el método de imitación. Elijan una obra que admiren, ya sea una pintura de Cézanne o un pasaje de Dickens, y cópienlos lo más fielmente posible.

¡Prueba sorpresa! ¿Qué ultraaprendiz desarrolló Stardew Valley? ¿Por qué es tan importante la transferencia? ¿Qué es la técnica de intercalación? Si les ha costado responder estas preguntas, es posible que tengan que trabajar en la recuperación de la información. El siguiente blink les explicará cómo hacerlo.

 

Utilizar estrategias de memorización desafiantes es la mejor manera de recuperar la información que ya aprendieron.

Aprender la teoría del color es una forma estupenda de mejorar sus habilidades y conocimientos artísticos, pero únicamente si los conocimientos que adquirieron con tanto esfuerzo no los abandonan cuando están frente al atril. De nada sirve aprender nuevas habilidades, conceptos y procedimientos si no pueden recordarlos con rapidez y eficiencia. Hay dos métodos que pueden utilizar para mejorar el nivel de recuperación del conocimiento adquirido. Pero, ¡cuidado! Uno de ellos es mucho más eficaz que el otro.

El primero es el repaso: repasar el contenido que acaban de estudiar. El segundo es la memorización: tratar de recordar hechos y conceptos de memoria.

Un estudio realizado en 2011 por la Universidad de Purdue demuestra que la memorización es mucho más eficaz para la retención del aprendizaje a largo plazo, pero la mayoría de los alumnos optan por las estrategias de repaso para consolidar sus aprendizajes.

Hay una razón por la que preferimos repasar en lugar de memorizar y todo se reduce a un concepto llamado juicio de aprendizaje. En esencia, cuando somos capaces de procesar o comprender un concepto sin dificultad, juzgamos que hemos aprendido ese concepto. Volver a leer algo que ya hemos aprendido nos da la impresión de que hemos captado esa nueva información. Por eso, nos atraen las estrategias de repaso pasivo: confirman nuestra percepción de que estamos aprendiendo con éxito.

Pero la percepción no es suficiente. Si les resulta complejo recordar algo a corto plazo, es mucho más probable que lo recuerden a largo plazo. Los expertos llaman a esto dificultad deseable: la dificultad de la memorización es, en última instancia, deseable, ya que maximiza nuestras posibilidades de retener lo que hemos aprendido.

Estas son algunas formas divertidas de hacer que sus sesiones de estudio se centren más en la memorización.

La primera es poner a prueba lo que han aprendido utilizando tarjetas de memoria o, mejor aún, recordando libremente: después de una sesión de estudio, siéntense con un papel en blanco. Desafíense a escribir todo lo que puedan recordar de lo que han aprendido, con el mayor detalle posible.

Otro método consiste en evitar tomar notas mientras leen, en su lugar, formulen preguntas que los obliguen a recordar la respuesta. En lugar de escribir “La batalla de Hastings ocurrió en 1066”, escriban: “¿Cuándo tuvo lugar la batalla de Hastings?”. Cada vez que repasen sus notas, se verán obligados a recordar lo que han aprendido.

Por último, para realizar un desafío más concreto basado en el recuerdo, establezcan una tarea que ponga a prueba todo lo que han aprendido en su proyecto de ultraaprendizaje hasta ahora. La ventaja de este enfoque es que no tienen que perder tiempo recordando aspectos generales de su asignatura que no se aplican directamente a su proyecto de aprendizaje previsto; en cambio, recordarán habilidades y conceptos específicos de forma precisa, a medida que necesiten utilizarlos.

¿Entendieron la recuperación de la información? Entonces, llegó el momento de presentar el concepto de feedback.

 

Consigan feedback de alta calidad para identificar sus puntos débiles y mejorar su rendimiento.

Independientemente del nivel de experiencia en el que se encuentren, necesitan obtener feedback sobre sus progresos si quieren mejorar. Además, tienen que aprender a distinguir entre los distintos niveles de feedback y adquirir estrategias para obtenerlo.

Todo feedback es útil, pero no todos se originan por igual. Es útil dividir el feedback en tres categorías diferentes. El principal y más básico es el feedback basado en resultados. Este tipo de feedback puede confirmar si han alcanzado o no un resultado deseado. Imaginen que dan una charla en público y el público aplaude al final. Este es un feedback basado en resultados. Puede ser alentador, pero es difícil obtener más información de este tipo de feedback.

El feedback informativo brinda más elementos para trabajar, ya que les indica si están haciendo algo mal. Si dan una charla en público y, en un momento determinado, las personas se marchan, les están dando un feedback informativo. Este tipo de feedback es útil para resaltar las áreas problemáticas e identificar sus errores.

El mejor tipo de feedback es, por lejos, el correctivo: el que les marca lo que están haciendo mal y cómo solucionarlo. Imaginen que dan una charla en público y hay un redactor de discursos profesional entre el público, quien les aporta notas sobre lo que salió bien, lo que no salió bien y cómo pueden mejorar. El redactor de discursos les está dando un feedback correctivo y esto es mucho más instructivo que el feedback basado en resultados.

Cuando clasifiquen el feedback, céntrense en el feedback correctivo por encima del informativo, y en el informativo por encima del basado en resultados.

¿Cómo se aseguran de recibir suficiente feedback en primer lugar? Empiecen por recordar que deben fallar para obtener feedback: si no se animan a fracasar, no recibirán el útil feedback informativo o correctivo. Si van más allá de sus límites, obtendrán un feedback útil; si actúan de acuerdo con ese feedback, extenderán sus límites.

Tampoco dejen de buscar el metafeedback. Es importante que obtengan feedback sobre cuán bien funcionan sus propios métodos de aprendizaje. Una forma sencilla de ponerlos a prueba es hacer un seguimiento de su ritmo de aprendizaje: prueben midiendo el tiempo que tardan en resolver correctamente un problema de matemáticas, por ejemplo. Si su ritmo de aprendizaje no mejora, actúen en función de este feedback negativo para revisar sus métodos de aprendizaje.

Obtengan feedback y den prioridad al feedback correctivo e informativo para ajustar y mejorar en forma constante su rendimiento.

 

Las sesiones de memorización inteligentes y estratégicamente espaciadas garantizan que lo que aprenden quede en la memoria.

En 2016, Nigel Richards ganó el Campeonato Mundial de Scrabble Francés, a pesar de no hablar francés. Hay 386 000 palabras francesas aprobadas para el Scrabble y Richards las memorizó. ¡Eso es ultraaprendizaje extremo!

Tal vez el proyecto de ultraaprendizaje que elijan no requiera tanta memorización, pero es probable que tengan que memorizar algunos datos, fórmulas o procedimientos.

Entonces, ¿cómo aprenden los conceptos para “fijarlos”?

La estrategia más productiva que pueden emplear es establecer un sistema de memorización e incorporarlo en etapas regulares y poco espaciadas a lo largo del proyecto. La clave es utilizar un sistema de memorización que sea fácil de integrar en su proyecto y que se adapte al tipo de proyecto que decidieron abordar.

Puede ser tentador memorizar las cosas de una sola vez. Si lo hacen, puede que vean resultados a corto plazo. Sin embargo, para la retención a largo plazo, es mejor evitar quemarse las pestañas. Asegúrense de espaciar las sesiones de memorización. Pero no las separen demasiado; si dejan pasar demasiado tiempo entre las sesiones de memorización, empezarán a ver cómo disminuyen los resultados. Lo ideal es dedicar tiempo a la memorización unos cuantos días a la semana.

Si están memorizando datos o conceptos sencillos, utilicen un sistema de repetición espaciada (SRE). Prueben las tarjetas de memoria, que ponen a prueba sus conocimientos de fragmentos de información discretos de forma aleatoria. También pueden utilizar un software de SRE en el que la “aleatorización” se optimiza mediante un algoritmo.

Para los conceptos más complejos, la repetición espaciada puede ser igualmente eficaz. En este caso, hay que centrarse en la repetición periódica de procesos clave, más que en la memorización de la información. Para hacerlo, cambien las tarjetas de memoria por un proyecto de repaso: pongan a prueba su capacidad de retención practicando sus habilidades con regularidad. Incluso pueden probar con el sobreaprendizaje: superar su nivel de habilidad.

Supongamos que quieren dominar los fundamentos del álgebra. Esforzarse por aprender algunas fórmulas intermedias podría ayudarlos a retener mejor las fórmulas básicas. Un estudio realizado en 1991 por la Universidad de Ohio Wesleyan demuestra que ampliar el aprendizaje a un conjunto de habilidades superiores no solo supone un desafío para las capacidades, también mejora la retención de las habilidades de nivel inferior.

Para proyectos más procedimentales, el método de retención más eficaz es simplemente recordar practicando: repitan un procedimiento suficientes veces y su cuerpo empezará a automatizarlo.

Ahora que han aprendido los principios clave del ultraaprendizaje, es hora de subir de nivel. Empiecen por seguir su intuición.

 

Adquirir una comprensión profunda es el camino más seguro para encontrar su esplendor intuitivo.

El físico Richard Feynman era conocido por su asombrosa intuición. Tenía el don de observar un problema complejo y aparentemente sacar la solución de la galera. El término técnico para esta habilidad es experiencia intuitiva y puede parecer bastante misteriosa para los observadores externos. Pero hay una explicación perfectamente racional para los destellos de genialidad de Feynman: su profundo conocimiento de la física le permitía intuir conexiones y patrones inesperados.

Sea cual sea el tema que se estudie, se necesita tiempo y paciencia para alcanzar el nivel de conocimiento profundo que sirve de base para el desarrollo de la experiencia intuitiva. Pero, empleando algunas estrategias sencillas, pueden acelerar el ritmo para incorporarla.

Empiecen por volver a lo básico. Feynman era famoso por hacer “preguntas estúpidas” y frustrar a sus alumnos bombardeándolos con preguntas sobre conceptos básicos. Sin embargo, Feynman sabía algo que sus alumnos aún no habían aprendido: es posible progresar hacia conceptos complejos solo cuando se tiene una vaga comprensión de los conceptos fundamentales. Por otro lado, es imposible convertirse en un experto intuitivo si no se aprenden minuciosamente los conceptos fundamentales de un determinado campo.

Una experiencia de aprendizaje desafiante puede conducir a una comprensión más profunda del tema. Por eso, hay que intentar aprovechar el esfuerzo. Resístanse a tomar atajos en el aprendizaje; si hay dos maneras de llegar a una solución, opten por la más larga y complicada. Aprender unas cuantas jugadas de ajedrez clásicas probablemente mejore su índice de victorias a corto plazo, pero un estudio más detallado de la estrategia del ajedrez es un mejor camino para lograr una comprensión profunda del juego.

Intenten no rendirse de inmediato cuando las cosas se pongan realmente difíciles. En su lugar, implementen un cronómetro del esfuerzo. Oblíguense a enfrentar cada desafío u obstáculo durante al menos diez minutos antes de buscar una solución más sencilla.

Por último, profundicen su comprensión de los conceptos básicos probándolos ustedes mismos. Analicen los teoremas, las ideas y los procesos que han formulado los expertos en su campo, y luego intenten demostrarlos o reproducirlos por su cuenta. No se trata de refutar el trabajo de esos profesionales, sino de entender el procedimiento y los patrones de pensamiento que hay detrás.

Aceptar la verdad de las ideas solo porque los expertos dicen que son ciertas proporciona una comprensión superficial del tema. Para lograr conocimiento profundo y experiencia intuitiva, es mejor trabajar en esas ideas uno mismo. De este modo, se convertirán ustedes mismos en uno de esos expertos.

 

La experimentación estratégica sienta las bases de la verdadera innovación.

¿Cómo pasó Vincent van Gogh de ser esa persona que abandonó la escuela de arte, quien era para sus compañeros de clase un pintor “del montón”, a ser el artista innovador que pintó obras maestras como Los girasoles y La noche estrellada? A través de la experimentación permanente e implacable. Si repasamos toda la obra de Van Gogh, veremos que no dio con su estética distintiva inmediatamente. En cambio, probó incansablemente diferentes estilos y técnicas hasta que dominó su oficio. Luego, experimentó aún más, hasta llegar a desarrollar un estilo único.

La experimentación es el ingrediente secreto del ultraaprendizaje: la técnica puede convertir a un practicante dotado en un verdadero innovador. Pero la experimentación puede parecer un poco abrumadora al principio. Si se preguntan por dónde empezar, una técnica que pueden utilizar es la de copiar y luego crear: emular el trabajo de otra persona y utilizarlo como trampolín para probar sus propias ideas.

Digamos que están aprendiendo a cocinar comida coreana. Encuentren una buena receta y síganla al pie de la letra, y aprendan sus procesos y conceptos sobre la marcha. Una vez que la dominen, podrán empezar a improvisar con el proceso y el perfil de sabores.

Otra cosa que pueden hacer para poner en marcha la experimentación es imponer algunas restricciones. Puede parecer contradictorio, pero limitar la creatividad puede ayudarla a crecer. Esto se debe a que trabajar siguiendo límites estrictos puede revolucionar sus hábitos de trabajo y alentarlos a probar algo nuevo. Por ejemplo, si son artistas o poetas en ciernes, pueden probar pintar un cuadro utilizando solo tonos de verde o escribir un verso sin utilizar la letra “e”. Se sorprenderán de ver cómo se potencia su creatividad frente a la imposición de restricciones.

Por último, busquen lo inesperado combinando sus materiales, técnicas o habilidades para encontrar su súperpoder oculto. Mezclar dos elementos aparentemente diferentes puede dar grandes resultados. Antes de que Scott Adams creara el cómic del oficinista Dilbert, era un ingeniero apasionado por los garabatos. No era ni el mejor ingeniero ni artista, pero cuando encontró la forma de combinar su singular conjunto de habilidades, terminó creando una de las historietas más conocida del mundo. ¡La experimentación rinde sus frutos!

 

Resumen final

El mensaje clave en estos blinks:

A primera vista, los ultraaprendices pueden parecer atípicos. Pero, en realidad, cualquiera puede adoptar el estilo de aprendizaje proactivo y autodidacta del ultraaprendizaje para dominar tareas difíciles en poco tiempo. ¿Quieren completar con éxito su propio proyecto de ultraaprendizaje? Empiecen por sentar las bases: apliquen estrategias de metaaprendizaje y ajusten su enfoque. Optimicen su aprendizaje centrándose en la inmersión directa, la ejercitación, la recuperación de información, el feedback y la retención. Para pasar al siguiente nivel, desarrollen la intuición y experimenten intensamente.

Consejos prácticos:

Consulten a un experto.

¿Les interesa asumir un desafío de ultraaprendizaje para perfeccionar su perfil profesional? Antes de comprometerse con un proyecto que demanda mucho tiempo, como aprender por su cuenta los fundamentos de un lenguaje de programación, asegúrense de que eso esté en sintonía con sus objetivos profesionales. Busquen un profesional en su campo de ultraaprendizaje y realicen una entrevista especializada con esa persona. Pregúntenle qué conceptos son fundamentales en ese campo, qué habilidades se requieren y con qué recursos les recomienda trabajar. Después de todo, no tiene sentido aprender C++ si quieren entrar en un área en la que todo el mundo programa en Python.

¿Tienen comentarios?

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Material de lectura adicional sugerido: Super Thinking de Gabriel Weinberg y Lauren McCann

A esta altura, ya deberían saber cómo convertirse en ultraaprendices certificados. Pero, ¿por qué detenerse ahí si también podrían ser súperpensadores?

Si las estrategias de Ultralearning los inspiraron, les encantará ejercitar los músculos mentales con los modelos de pensamiento de nuestros blinks de Super Thinking, a cargo de la especialista en estadísticas Lauren McCann y el empresario Gabriel Weinberg. En estos blinks, aprenderán por qué los mejores estrategas e individuos con mayor capacidad para resolver problemas se han entrenado para pensar de forma diferente, utilizando atajos, modelos e infraestructuras de trabajo que los ayudan a entender situaciones complejas rápidamente. Además, aprenderán cómo aplicar estos mismos atajos, modelos e infraestructuras en su propia vida, para maximizar su agudeza y agilizar sus procesos de pensamiento.
 


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