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9 min

¿Cómo valorarías tu vida? de Clayton M. Christensen, resumen del libro

Lecciones de algunos de los negociosos más exitosos del mundo
por The Blinkist Team | 13.06.2023

En este resumen del popular libro ¿Cómo valorarías tu vida? de Clayton M. Christensen te presentamos las ideas principales de este clásico best-seller.

 

Sinopsis

El destacado experto empresarial y sobreviviente del cáncer Clayton M. Christensen les ofrece su singular conocimiento sobre cómo llevar una vida que les traiga tanto éxito profesional como verdadera felicidad. En ¿Cómo valorarías tu vida?, Christensen trata diversos temas como la motivación y cómo aprovecharla, qué estrategia profesional es mejor para ustedes, cómo fortalecer las relaciones con sus seres queridos y cómo construir una cultura familiar sólida.

 

¿A quién está dirigido?

A quienes se esfuerzan por alcanzar un equilibrio entre el trabajo y las exigencias de la vida.

A quienes quieran alcanzar la felicidad y el sentido de la vida a largo plazo.

A los admiradores del libro de Christensen aclamado por la crítica El dilema de los innovadores.

 

Acerca de los autores

Clayton M. Christensen es autor de varios libros aclamados por la crítica y profesor de la cátedra Kim B. Clark en la Escuela de Negocios de Harvard.

James Allworth es egresado de la Escuela de Negocios de Harvard, donde se distingue como Baker Scholar.

Karen Dillon es periodista de investigación estadounidense y ex editora de Harvard Business Review. En 2011, fue nombrada una de las mujeres más influyentes e inspiradoras del mundo.

 

¿Qué beneficio ofrece? Aprendan a desarrollarse como profesionales y como personas.

El autor Clayton M. Christensen es experto en innovación empresarial. Después de pasar años colaborando con otros destacados expertos y en empresas exitosas, algunas fundadas por él mismo, se dio cuenta de que el valor de la vida de una persona debe ser algo más que el tiempo que pasó en una oficina.

Con ejemplos perspicaces y fundamentados de todos sus años en el mundo empresarial, Christensen es un hábil guía para los lectores que esperan lograr la trayectoria profesional de sus sueños. Sin embargo, como hombre de familia y sobreviviente del cáncer, Christensen también puede hablar desde el corazón sobre el equilibrio entre el trabajo y la vida.

En estos blinks descubrirán que la motivación, y no el dinero, es lo que genera satisfacción laboral, y que, más allá de lo arduo que trabajen y de la cantidad de veces que los asciendan, la verdadera fuente de felicidad son los amigos y la familia.

A través de la sabiduría adquirida de sus experiencias, Christensen muestra a los profesionales de hoy cómo llevar una vida con equilibrio, integridad y sentido.

En los siguientes blinks, también aprenderán lo siguiente:

Por qué la empresa de renta de videos Blockbuster fue destruida por la empresa emergente Netflix.

Por qué es importante dejar que sus hijos cometan errores e incluso que fracasen.

Por qué el éxito mundial de IKEA se basa en el dominio de una tarea sencilla.

 

La motivación supera al dinero en lo referente a la satisfacción laboral.

¿Qué creen ustedes que los haría más felices en el trabajo? Quizá un pequeño aumento de sueldo estaría bien o tal vez más admiración por parte de sus compañeros.

Estos supuestos son bastante comunes. De hecho, los aspectos tangibles del trabajo, como el dinero y el prestigio, no los hará felices. Si piensan lo contrario, asistan a un reencuentro de ex alumnos de una carrera de negocios, donde verán la frecuencia con que el éxito profesional está empañado con insatisfacción personal, fracasos familiares, conflictos profesionales e incluso conductas delictivas.

A pesar de todo, todavía prevalece un modelo enfermizo de incentivos en el lugar de trabajo. Popularizada por el economista Michael Jensen y el investigador teórico de administración William Meckling, la teoría del incentivo sostiene directamente que cuanto más les pagan, mejor se desempeñan.

En vista de nuestro ejemplo del reencuentro de ex alumnos, esta teoría parece demasiado simplista. Además, los estudios han demostrado que, sin embargo, las personas más trabajadoras trabajan en organizaciones no gubernamentales (ONG). Son personas cuyo trabajo transforma al mundo, pero ganan muy poco.

De hecho, resulta que la satisfacción y la motivación profesionales de una persona se alcanzan cuando su trabajo coincide con sus necesidades e intereses. El psicólogo Frederick Herzberg propuso que nuestras necesidades e intereses pueden dividirse en dos categorías: factores higiénicos y factores motivacionales. Esto constituye la base de su teoría de los dos factores.

Los factores de higiene comprenden aspectos como las condiciones generales del lugar de trabajo, las políticas de la empresa, las prácticas de supervisión y la seguridad en el empleo. Si estos aspectos no son satisfactorios o faltan, es un caso de mala higiene que, a su vez, genera insatisfacción laboral. Sin embargo, ¿sería satisfactorio un trabajo con excelentes condiciones, pero sin ninguna posibilidad de ascenso? Probablemente no.

La satisfacción laboral se logra, en cambio, cuando los factores de higiene se combinan con los de motivación. Los factores de motivación se refieren al reconocimiento, la responsabilidad, los retos y el desarrollo personal.

Pensemos en un trabajo estimulante desde el punto de vista intelectual, pero con el inconveniente de una pésima administración. ¿Les daría satisfacción? Indudablemente no. Está claro que la confluencia de higiene y motivación es determinante, y el siguiente blink presenta dos estrategias para alcanzar este equilibrio.

 

Una buena estrategia profesional implica aprovechar tanto las oportunidades que prevemos como las que no.

¿Cuál es su estrategia profesional? Si bien muchas personas tienen al menos una idea de cómo les gustaría desarrollarse profesionalmente, pocas saben describir exactamente cómo planean alcanzar sus metas profesionales.

Un buen punto de partida es reconocer que las estrategias profesionales adoptan dos formas diferentes: deliberadas y emergentes. Para entender estos dos criterios, tenemos que considerar cómo suelen presentarse en general las oportunidades.

El reconocido autor académico Henry Mintzberg explica que las oportunidades también se dividen en dos categorías. La primera se refiere a las oportunidades previstas, aquellas que podemos identificar y decidir si queremos aprovechar.

Las estrategias deliberadas a menudo se formulan sobre la base de oportunidades previstas. Veamos un ejemplo de los años sesenta del fabricante japonés de automóviles Honda.

En aquel tiempo, las motocicletas grandes como las que producía Harley Davidson eran populares en los Estados Unidos, así que Honda decidió lanzar también una línea de motocicletas propia en ese país. La meta era aprovechar el impulso del mercado estadounidense, pero la mala calidad de las motocicletas Honda casi acabó con la empresa.

Esto demuestra que las estrategias deliberadas no siempre dan resultado. Todos podemos recordar una época en que, a pesar de nuestros mayores esfuerzos, ¡nada resultaba como lo habíamos previsto! Aquí es donde entran las estrategias emergentes, aquellas que aprovechan las oportunidades imprevistas. Estas a menudo surgen al poner en práctica una estrategia deliberada.

Honda encontró su estrategia emergente en los Estados Unidos por accidente. Además de sus motocicletas grandes, la empresa había enviado las más pequeñas Super Cub para que las usen sus empleados. Los empleados de Honda iban y venían por las lomas de Los Ángeles, y esta imagen insólita intrigó al público a tal punto que estimuló la demanda de las Super Cub. A raíz de esto, Honda adoptó la estrategia emergente de vender sus motocicletas más pequeñas a gran escala, lo que salvó sus operaciones en los Estados Unidos.

Crear un equilibrio entre las estrategias deliberadas y las emergentes les permitirá aprovechar todas las oportunidades. Si son tanto calculadores como flexibles, siempre encontrarán la dirección adecuada.

 

Su vida es su “negocio”. Para dirigirlo bien, deben administrar los recursos correctamente.

Cuando hablamos de recursos, solemos pensar ante todo en los que se refieren a los negocios: activos, talento, finanzas y demás. Sin embargo, esta concepción es bastante limitada.

Para entender mejor cómo usar nuestros recursos, primero debemos ampliar nuestra definición.

Piensen en lo que les importa, como los lazos familiares, las amistades enriquecedoras y la salud física. En cierto sentido, estos aspectos de nuestra vida personal también son “negocios” y los recursos que invertimos en ellos son nuestro tiempo, esfuerzo, talento y riqueza personales.

Sin embargo, al igual que en los negocios, todos nuestros recursos son limitados. Aunque hay muchas metas que nos gustaría alcanzar, debemos administrar nuestras prioridades.

Puede ser tentador invertir todos nuestros recursos en una sola meta que, para muchos, es la vida profesional. A pesar de todo, es crítico cerciorarnos de invertir tiempo y esfuerzo en otros aspectos que también valoramos.

Si asumen el control del proceso de asignación de recursos personales, pueden evitar el error de invertir todo en la vida profesional.

Una manera de hacerlo es reconsiderando los criterios predeterminados que solemos seguir al asignar nuestro tiempo. En vez de dedicar automáticamente todo el tiempo a un proyecto laboral, evalúen primero si, en este momento, el proyecto es realmente lo que más importa en su vida o si hay otros aspectos que merecen más tiempo, como la familia o el bienestar.

En el caso particular de los profesionales de alto rendimiento, un error común es priorizar las recompensas inmediatas sobre las que se cosechan a largo plazo. Es fácil obsesionarse con un ascenso o un futuro bono.

La satisfacción que estos dan es instantánea, pero efímera. Las metas a largo plazo, como criar bien a sus hijos, aunque graduales y desafiantes, les darán una recompensa mucho más valiosa y de por vida. En el siguiente blink, exploraremos más este punto.

 

Las relaciones con la familia y los amigos son las fuentes más importantes de felicidad.

Si son profesionales sobresalientes, quizá sientan que el esfuerzo que ponen en el trabajo es lo más gratificante de la vida.

Sin embargo, el esfuerzo que dedican a la vida familiar también otorga recompensas valiosas. Lo que ocurre es que estas últimas tal vez no se observen sino hasta después de muchos años. Por desgracia, invertir poco en estos aspectos que son a largo plazo no permitirá que florezcan al final.

Lo que más necesita una relación es atención y cuidado constantes. Esto puede ser difícil de proporcionar y la razón es doble.

En primer lugar, siempre nos tentamos a invertir nuestros recursos en una tarea que nos recompense de inmediato, es decir, nuestro trabajo. Después del trabajo, podríamos dedicar fácilmente un rato libre de 30 minutos a la familia. Pero, a menudo, los compañeros y los proyectos laborales que demandan su atención, así como la promesa de ganar dinero, no tardan en borrarles de la mente el pensamiento de su familia.

En segundo lugar, aquellos con quienes tienen relaciones profundas (familiares, amigos) rara vez son los que les demandan más atención. Al contrario, es probable que ellos apoyen sin quejas su vida profesional. Pero recuerden que eso no significa que no los necesiten.

En cierto sentido, las relaciones reflejan una paradoja. Necesitan dedicación constante aunque parezca innecesaria. Al parecer, muchos piensan que pueden compensar el descuido de sus seres queridos dedicándoles más atención más adelante.

Sin embargo, el daño causado a una familia en sus primeras etapas se manifestará más adelante en forma de problemas. Por ejemplo, las investigaciones muestran que la etapa que más influye en el desarrollo de la inteligencia de los niños es su primer año de vida, así que la manera en que los padres les hablen en ese periodo dará forma a sus vidas como seres pensantes.

Por último, no solo su familia los necesita a ustedes, sino que, en algún momento, ustedes también dependerán de ella. Si descuidan estas relaciones, correrán el riesgo de perder su apoyo cuando más lo necesiten.


Si quieres disfrutar de todas las ideas principales del libro ¿Cómo valorarías tu vida? de Clayton M. Christensen, ¡no esperes más! Haz clic en el siguiente link para acceder al resumen completo.

 

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